Lo que la falsa denuncia de Málaga nos revela sobre el pensamiento feminista

Excelente artículo.

Cómo una parte de la sociedad olvida la presunción de inocencia, creyendo equivocadamente que hace lo correcto para defender a las víctimas de violaciones y dando la espalda a las víctimas de falsas denuncias.

¿Es realmente impensable estar en contra de ambas cosas?

¿Quién se beneficia de tu hombría?

En las últimas semanas se formó un gran revuelo por la puesta en libertad de cinco varones, dos de ellos menores de edad, acusados de violación. Pese a que tanto la juez, como el fiscal e incluso el abogado defensor decidieron cerrar el caso tras el visionado de un video sobre el evento y las declaraciones de cinco testigos, en los círculos feministas hubo un clamor generalizado. Aunque no existieron pruebas para condenar a estos hombres (y de hecho las había para declarar su inocencia), elucubraron múltiples escenarios a fin de justificar que fueran a la cárcel. La única situación que no podían imaginar es que fueran inocentes y la mujer hubiera denunciado falsamente. Ahora ella misma ha declarado que se lo inventó para evitar la difusión del video, y por tanto los acusados no la violaron.

Lo que pocos feministas entendieron en su momento es que no se trataba…

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Análisis sobre las falsas denuncias de violación

Quienes sigáis redes sociales como Twitter o Facebook, seguramente habréis visto a alguien difundiendo el siguiente gráfico en las últimas semanas, en algunos casos con la desafortunada intención de justificar el acoso a los chicos falsamente acusados de violación en Málaga:

A pesar de ser uno de los mensajes más populares, ampliamente extendido y con muchísimos retweets, ninguna de las ocasiones en que pregunté a la gente que estaba difundiéndolo de dónde salía esa información obtuve respuesta, y dado que la imagen no referencia debidamente la fuente de los datos, ha sido bastante complicado averiguarlo.

El caso es que después de hacer varias búsquedas por estadísticas de violaciones, INE, datos judiciales, etc. no encontraba nada que encajase. Tuve que hacer una búsqueda por imagen y probar bastantes enlaces, para acabar encontrando la fuente del gráfico original, que alguien tradujo y modificó sin citar su procedencia.

Para colmo, al hacer la traducción al español eliminaron 2 filas de muñecos (hay 900, en el original son 1000), mientras dejaron el resto de datos inalterados, una clara señal del escaso rigor con el que se ha creado la gráfica.

La fuente es la siguiente:
http://theenlivenproject.com/the-truth-about-false-accusation/

A su vez, en dicha página web se basaron en el informe False Reports: Moving Beyond the Issue to Successfully Investigate and Prosecute Non-Stranger Sexual Assault, realizado por el Centro Nacional para la Persecución de la Violencia Contra la Mujer, de Estados Unidos.

En el citado informe, se hace un amplio resumen del resultado de diversos estudios llevados a cabo en distintos países a lo largo de muchos años. Este es el extracto de dichos estudios, en negrita el resultado que cada uno obtuvo sobre el porcentaje de denuncias falsas:

–  Making a Difference Project: (Estados Unidos) – 7%

– Clark &Lewis (Canadá) – 6%

– Grace, Lloyd &Smith (Inglaterra y Gales) – 8.3%

– Harris &Grace (Reino Unido) – 10.9%

– Kelly, Lovett & Regan (Reino Unido) – 8%

– Heenan & Murray (Australia) – 2.1%

Como se aprecia, la mayoría de resultados están por encima del 5%. El propio estudio concluye que probablemente la cifra se encuentre entre el 2 y el 8%:

When more methodologically rigorous research has been conducted, estimates for the percentage of false reports begin to converge around 2-8%

Con estos datos en la mano, si volvemos a mirar el gráfico ¿cómo es posible que, donde hay 1000 individuos acusados de violación, haya sólo 2 representando acusaciones falsas? Eso supone un 0.2%*, muy lejos de las cifras que mencionan los estudios.

Primera trampa: el estudio sólo considera acusacón falsa aquella que denuncia una violación que nunca ocurrió ante la autoridad competente. El gráfico, sin embargo, añade además de las figuras de denuncias, el número de violaciones estimadas sin denunciar, basándose en datos de distintas encuestas.

Al margen de la dudosa fiabilidad de esos datos, cabe suponer que entre las personas que afirman haber sido violadas pero no denunciaron también habrá acusaciones falsas, el mismo porcentaje (probablemente más) que las que llegan a ser denunciadas en comisaría. Por tanto, asumiendo a la baja un porcentaje igual para ambos casos del 2%, el número de personajes que representan denuncias falsas debería ser 20, no 2.

Segunda trampa: el estudio considera que un valor realista de denuncias falsas se encuentra entre el 2 y el 8%. El gráfico, sin embargo, ha tirado por el valor más bajo, quedándose con el 2%, cuando lo más objetivo sería tomar un valor medio del 5%. El número de personajes representando una denuncia falsa sería entonces de 50, una fila completa.

Tercera trampa: el gráfico representa cada grupo como un subconjunto del grupo anterior. De esta manera:

– El 10% de las supuestas violaciones son denunciadas.

– El 30% de esas denuncias llegan a juicio.

– El 10% de las denunciadas acaban en condena.

Es decir, el 90% de las violaciones denunciadas no acaban en condena, y sin embargo ese 90% siguen estando englobadas dentro del grupo de violaciones reales. A pesar de que evidentemente habrá casos de violadores que son absueltos por falta de pruebas, cabe preguntarse, si un juez no ha podido determinar la culpabilidad de todos esos acusados, ¿en qué se basa el autor del gráfico para clasificarlos como violadores? La conclusión lógica es que esa forma de representar la información induce a confusión de forma deliberada.

Con todo esto, me he tomado la libertad de corregir el gráfico con los datos expuestos, para representar la información del informe de manera mucho más objetiva.
Por un lado, si tenemos sólo en cuenta la estimación global de mujeres que afirman haber sido violadas, independientemente de si denuncian o no:

graph1

Por otro lado, si tenemos en cuenta sólo las denuncias por violación, adecuando el gráfico a los datos del estudio en que se basa:

graph2

Mezclar ambos gráficos en uno sólo simplemente lleva a confusión, y está claro que se hizo con intención de minimizar el impacto visual de las denuncias falsas, abarcándolas dentro de el número de violaciones estimadas en encuestas con una consideración del 0% de acusaciones falsas para este segundo conjunto, algo difícilmente creíble.

Dicho esto, estas gráficas se limitan a reflejar los datos estimados por los distintos estudios. Como el propio informe señala, es imposible saber a ciencia cierta cuál es el número real de violaciones y cuántas denuncias son falsas, ya que la información es tremendamente incompleta.

Me gustaría, en último lugar, aclarar que creo que las violaciones son un asunto muy serio y preocupante, y que apoyo plenamente la lucha contra este tipo de actitudes intolerables y todavía demasiado presentes en nuestra sociedad. Pero no comparto cierta obsesión que existe por minimizar o hacer ver que no existe el fenómeno de la denuncia falsa, manipulando datos incluso, bajo la equivocada creencia de que quienes se preocupan por las denuncias falsas son sólamente machistas que justifican las violaciones.

Ambas conductas son muy serias y preocupantes, y aunque el fenómeno de la denuncia falsa suponga sólo un 5% de los casos de denuncias, eso no significa que sea menos grave o se deba tratar de ocultar. Conviene no olvidar que quienes son falsamente acusados de violación, también son víctimas.

     

 

* Errata: Como bien señala jacm en Meneame, 2 sobre 1000 son 0.2%, no 0.002% como erróneamente indicaba en la versión inicial.